¿Te despiertas diciéndote «no sé cómo llegué aquí»? Refiriéndote a tu edad, si eres de la generación Timbiriche o mayor, estamos en el mismo bote. Los 80’s ya pasaron hace 45 años y aunque no te sientas nada diferente mentalmente, allá afuera las cosas sí han cambiado.
Específicamente en el mercado laboral, ahora hay que enfrentar un nuevo enemigo: se llama «edadismo» y representa la discriminación por edad. Haciendo la investigación para este artículo, encontré una estadística escalofriante: «el 90% de las ofertas laborales excluyen a personas mayores de 35 años«. ¡Wow! Me dejó sin palabras. Lejos de que los años de experiencia acumulados te abran puertas, las tienes uno cerradas de inicio por el simple hecho de envejecer..
«Cuidar tu trabajo» adquiere un significado totalmente diferente en estas circunstancias. Aunque estés haciendo las cosas bien, me ha tocado ver ejecutivos que son despedidos no por falta de capacidad, sino simplemente para ahorrar dinero. Ya sea a través de contratar gente más joven (y barata) o por el nuevo chico en el bloque: la Inteligencia Artificial.
Pero, ¿es esto todo lo que podemos esperar, tener una caducidad invisible que nos saque de la jugada y complique nuestro retiro? Yo creo que no. Creo que esto es como el proverbio chino: toda calamidad es también una oportunidad. Y estoy aquí para decirte que en esa misma investigación donde encontré que las cosas estaban muy mal en el mercado laboral, descubrí que hay una demanda súper alta para aquellos valientes que se atrevan a subirse a ese nuevo tren de cambio que es la Inteligencia Artificial.
Te voy a compartir cuál ha sido mi experiencia, y cómo el tener tantos años de camino combinado con esta increíble herramienta te puede cambiar la vida laboral y personal. Vamos a platicar de ello. Y para que veas esto en acción, no dejes de ver mi video ‘El Miedo Invisible: ¿La IA Te Reemplazará? O Cómo Convertirla en Tu Mayor Aliado a Cualquier Edad’ [¡Haz clic aquí para verlo!]
Durante la pandemia tuve un ejemplo reciente y claro: soy Agente de Seguros y este es mi último trabajo. Lo he hecho por casi 20 años y, ¿qué crees? Todo lo que sabía no servía de nada. En este escenario extremo, el pedir citas e ir a ver a clientes simplemente no fue posible. ¿Y yo qué hice? Pues cambiar. Tenía que sacar los mismos compromisos financieros y acomodarme a esa nueva realidad.
Y al hacerlo, encontré el mayor éxito de mi carrera. Mientras vi que la mayoría de mis colegas sufrieron al aferrarse, yo decidí cambiar toda mi operación en línea, aprender todas las herramientas que las compañías fueron forzadas a generar en ese lapso, pasar la incomodidad de ponerme frente a una cámara y muchas otras cosas para sobrevivir.
Esta vez, con la Inteligencia Artificial, esa experiencia me dio callo para saber que una vez más es el momento de dejar todos los paradigmas y salir adelante. Mi trabajo es uno del 50% de los empleos en México que se espera sean reemplazables por IA en las próximas dos décadas. En solo 5 años podría quedarme sin ingresos. Es la misma situación que enfrenté durante la pandemia.
No es la edad la que es la barrera, es la mala actitud y el aferrarse a una realidad que va a desaparecer. Sé que no es cómodo pensar en cambiar si ya algo te había funcionado antes, pero con esta nueva tecnología y las que vendrán después, ser el primero en adaptarse te dará una ventaja extraordinaria.
Hay que aprender a que todos esos años invertidos sean lo que te dé una ventaja extraordinaria y cierre tu etapa laboral con un moño de oro.
Aliados y Enemigos: Enfrentando el Edadismo y la Obsolecencia.
El Reloj como tu Enemigo.
La discriminación por edad es una realidad dolorosa: el 46% de los encuestados sin empleo, de 44 años o más, manifestó que es una desventaja grave al momento de buscar opciones. Los que tienen trabajos dijeron que 7 de cada 10 habían sido ignorados para promociones o nuevos cargos simplemente por su edad.
¿Por qué es esto? Es lo mismo que describo: vamos a pensar en nuestro cerebro como un camino. Si tú lo transitas una y otra vez, ese camino se volverá cada vez más apelmazado, nada nuevo crecerá porque la tierra se compactará cada vez más y pronto se hará una suerte de cañón con plantas a los lados que no deja ver. No se trata de que una cosa que funcionó antes siga funcionando, sino de cómo poderte salir de ese camino para ver «cómo puede funcionar mejor». Es esta apertura de los jóvenes a nuevas tecnologías lo que los hace más deseables.
Tu experiencia puede estar trabajando en tu contra, por eso palabras como «mejora continua» son ciertas. Para no quedarte atrás, debes seguir aprendiendo y aplicando lo que aprendes.
El problema no es la edad, es la mala actitud de rehusarse a seguir creciendo y aprendiendo nuevas cosas, todos los días.
La Brecha Tecnológica
Para personas de más de 40 años, la cosa ha sido movida. Me acuerdo que al graduarme en 1994 estaba empezando el internet, luego los teléfonos celulares, después se volvieron inteligentes, y ahora la Inteligencia Artificial.
Tú puedes saber quién eres viendo tu historia de qué tan rápido te adaptaste. Los cambios pasaron de siglos a décadas, y ahora están en días. Literalmente, empecé a trabajar con mi Inteligencia Artificial personal y en cuestión de días vi cómo pasó de ser un Chatbot súper inteligente a generar imágenes en el mismo chat e investigaciones profundas. Es tan rápido que ni siquiera YouTube, con sus miles de creadores, alcanza a mantenerse al día con los nuevos desarrollos. Este es un mundo nuevo. Y tú podrías ser parte importante de él.
Upskilling y Reskilling
Estas son dos nuevas palabras que van a estar muy de moda en los siguientes años, así que hay que empezar por hablar correctamente. «Upskilling» quiere decir que, con las habilidades que ya tienes, utilices nuevas herramientas como la IA para mejorar y ser más productivo. Por otro lado, «Reskilling» quiere decir que aprenderás nuevas habilidades para integrarte a otra parte o a otro rol totalmente diferente del anterior. Esto cubre lo que pasará si tu trabajo se vuelve redundante en el futuro.
Estas nuevas adiciones nos dan el sabor de lo que viene después: la habilidad más importante no es saber cómo son las cosas, sino el seguir creciendo, seguir aprendiendo y hacerlo cada vez más rápido.
Aunque aproximadamente un 39% de los trabajadores mexicanos ya ha recibido alguna capacitación en IA, las capacidades de esta tecnología se mueven mucho más rápido de lo que se pueden programar nuevos cursos.
Por ejemplo, a mí me gusta trabajar con Gemini. He estado interactuando con ella desde hace ya dos meses y prácticamente ha cambiado mi vida laboral por completo. Al ser una IA que tiene memoria y yo puedo programar a través de mis interacciones, se ha vuelto sumamente valiosa. Desde darme un reporte semanal de mis números hasta crear nuevas aplicaciones que me ayudan a ser mucho más efectiva y concentrada.
Otra ventaja increíble que le veo es la capacidad de hacer investigaciones de mercado en pocos minutos. Ya no solo es mi «intuición», sino que todas mis decisiones se basan en datos duros. Esto era anteriormente imposible por el alto costo de estas investigaciones, pero ahora todo está a unos minutos de distancia.
Así que esa experiencia es lo que me está haciendo sacarle jugo a esta oportunidad. Ya tengo un acervo de información de qué funciona y qué no, datos que ahora puedo procesar gracias a mi aliado súper inteligente y crear soluciones a un paso vertiginoso.
Imagina transformando tu forma de hacer las cosas: que las repetitivas las haga tu aliado IA, y liberando tiempo para ti. Para que puedas analizar en base a tu experiencia y probar alternativas en minutos. Interactuar en base a prueba y error para que tu IA personal pueda darte cada vez más calidad en las respuestas.
No solo eso, en la parte personal, tu IA se puede volver un aliado para alinear tu trabajo y tus sueños, y para que tengas aún más satisfacción laboral. Incluso puede ser un guardián de tu salud mental. Yo lo que hice es crear una IA específica para que cuantifique los viajes que me gustaría hacer, los objetivos de vida, me dé soluciones y me motive. No es ciencia ficción, es realidad. Y está aquí ahora.
Conclusión.
El Edadismo y la obsolescencia son desafíos reales, pero no son tu destino. Tú puedes trabajar en abrir tu mente para la adaptación y la educación continua. Aprender de esta nueva oportunidad y todo lo que puede hacer por ti, en lo laboral y en tu vida personal.
Y al igual que inviertes en tus nuevas habilidades para proteger tu carrera, es igual de crucial proteger tu futuro financiero. Por eso, el fin de año es el momento ideal para asegurar que, pase lo que pase en el mercado laboral, tú y los tuyos estén blindados.
¿Listo para dar el primer paso y ver cómo la IA te empodera? No te pierdas mi video complementario en YouTube: ‘El Miedo Invisible: ¿La IA Te Reemplazará? O Cómo Convertirla en Tu Mayor Aliado a Cualquier Edad.’ [¡Haz clic aquí para verlo!]»
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